miércoles, enero 25, 2006

El gato y el guepardo

Un pequeño gato africano se alejó una noche de la aldea en la que había nacido y al día siguiente se encontró, en plena sabana, con cuatro crías de guepardo que llevaban sólo seis días con los ojos abiertos. sin pensárselo demasiado, se pusieron todos a jugar, persiguiéndose unos a otros hasta que llegó su madre, a quien en principio no lo hizo ninguna gracia el intruso. Pero como lo viera comer con la misma pasión que sus propios hijos, se encariñó con él y lo adoptó. Muy pronto se vio que el gato no correría como sus hermanos postizos, los guepardos, y que por más que intentara alargar su carrera, la cortedad de sus patas fatigaba muy pronto su trote. Tampoco le era posible volver por donde había venido. Así que aprendió a contentarse con los restos que dejaban los demás y aceptar la mirada de incomprensión de su madrastra, la cual, de tanto en tanto, le decía:

-debes esforzarte cada día un poco, cada tarde un tramo.
-Lo siento mucho, madre, pero ya ves: como tanto como los otros y no consigo crecer ni un palmo más. Ni siguiera mi color es como el suyo.
-El color es lo de menos -respondió mamá guepardo-, pero uno puede crecer hasta donde alcance su carrera. La velocidad no sólo es un don de la luz, también es un arte y un oficio. El viento estira las patas de quien se atreva a cortarlo.

Tanto impresionó al gato lo que dijo la mamá guepardo, que cuando los demás dormían él se ponía a cavilar a los pies de una acacia hasta que las estrellas se disolvían con la luz del alba. El cabo de unos meses, cortar el viento no le resultó fácil, pero sí -como siempre habían hecho los suyos- cazar de noche. Pintadas, pequeños pájaros, crías de antílope. Presas que al despertar los guepardos miraban con asombro y admiración, hábida cuenta de que el gato se ofrecía a compartirlas con gusto. Y entonces, si en ocasiones y con ojos interrogantes los velocistas miraban al hermano venido al mundo de modo misterioso, éste les decía:

-Puede que el viento estire las patas de quien se atreva a cortarlo, pero la noche que lo apacigua se ha convertido en mi aliada. Avanzo sin que mi olor me delate y hago de la sorpresa mi estilo. Nunca seré rápido, pero ¿acaso el no serlo me impide ser preciso? No pudiendo imitar a la luz del sol en su carrera ¿quién me impide leer en las estrellas las sendas prometidas a mis pasos? La velocidad es poco sigilosa; el sigilo no tiene apuro. Cazar no lo es todo, ni comer tampoco.

Mario Satz

martes, enero 24, 2006

Pan y mantequilla en Barcelona

El Bread and Butter es ya un recuerdo que se derrite como la mantequilla en el pan tostado de la mañana. Como el pan centeno de hoy, bien temprano, a eso de las 7 de la mañana, preparando el viaje gestáltico hacia el aquí y ahora. Como cada martes. Es cierto, lo sé, que el viaje hacia el aquí y ahora no debería ser sólo los martes pero no es nada fácil. Todavía más cuando al llegar a Barcelona te avisan que la línea aérea perdió tu maleta. Es pa joderse no?. Voy a la feria más importante de la moda de Europa y no tengo ni un sólo par de calcetines para cambiarme. Vivir el aquí y ahora, me digo y me decía ese miércoles en el aeropuerto y la verdad que no es nada fácil. Quedé en silencio un par de minutos. Varios. Mientras Nuria discutía con la línea aérea. Siguen los minutos. Viaje en taxi. Yo mustio. Intentando salir de la rabia que me teñía por completo. Siguen los minutos y como si nada hasta que la molestia se va disipando junto a un buen café y un zumo de naranja. Ya estoy listo para entrar al recinto. El Montjuic es alucinante. La feria, llena de paisajes y colores. El invierno parece que no existe y ya tengo mas calor en el cuerpo.
Vuelvo a eso del aquí y ahora. En cómo uno es capaz de surfear con sus cosas, con los impedimentos (mentales la mayoría); en realidad, se trata de vivir con todas las historias que aparecen, con el dolor que sientes cuando te caes una y otra vez, cuando no te escuchan o bien cuando escuchas y lo que escuchas es tan duro que es imposible no identificarse con el mal rollo. Dan ganas de gritar dónde mierda está el aqui y ahora. De qué trata toda esta vaina me pregunto y me acuerdo de mi amigo Jer cuando me decía hace ya unos meses que es mejor decir "voy sabiendo" como conectar con el aquí y ahora que decir, no sé. Es verdad. De eso se trata. Vivir en el presente como observador de los problemas más que coloreado vitalmente por ellos, no es una cuestión sólo para algunos privilegiados; la toma de consciencia es tan vital como respirar, por lo menos para mí, pero no sé muy bien cómo, voy sabiendo...Voy sabiendo y en Barcelona puse en práctica eso de respirar con la mayor conciencia posible. Y por momentos fue claro, poderoso, tranquilo. Da igual el lugar donde uno esté, el estar presente y dispuesto abre la llave de la confianza, donde el acierto y la equivocación corren paralelos en una espiral silenciosa y pacífica, sin tanto drama por el éxito o el fracaso.
Podría decir muchas cosas de la feria, para quien este interesado puede visitar la página web que está muy completa. Yo me quedo con las caminatas junto a Iñaki y Nuria, mirando los stand, hablando con todo tipo de gente, escuchando mucho y aprendiendo. Me quedo también con una conversación nocturna sobre la necesidad de humanizar el negocio de la moda. Lo mejor. En un par de palabras y momentos acalorados veo posturas, visiones, fundamentos válidos que hablan de la dureza del juego donde el "grande se come al pequeño"...y donde el pequeño utiliza todas sus estrategias para sobrevivir. Más que tomar partido por una u otra postura, escucho atentamente. Respiro. Me alimento y observo que no existe una sola realidad. Parece obvio pero como menciono en algún artículo anterior, las energías de la moda son más sutiles de lo que uno puede imaginar. Las veo como redes que van uniendo o mejor, entretejiendo formas de pensar, de sentir, de sobrevivir, por lo que es complicado juzgar así a la ligera. Me parece, a final de cuentas, un mundo asombroso del cual quiero aprender.

La página web de la feria es www.breadandbutter.com

Adeu y hasta la próxima.

martes, enero 17, 2006

Valle Inclán mece mi cama


EL PASAJERO

¡Tengo rota la vida! En el combate
de tantos años ya mi aliento cede,
y al orgulloso pensamiento abate
la idea de la muerte, que lo obsede.

Quisiera entrar en mí, vivir conmigo,
poder hacer la cruz sobre mi frente,
y sin saber de amigo ni enemigo,
apartado, vivir devotamente.

¿Dónde la verde quiebra de la altura
con rebaños y músicos pastores?
¿Dónde gozar de la visión tan pura
que hace hermanas las almas y las flores?
¿Dónde cavar en paz la sepultura
y hacer místico pan con mis dolores?

viernes, enero 13, 2006

Moda Nostrum

Hoy es luna llena y como siempre, algo ocurre dentro de mi cada vez que aparece en el cielo. La luna vista desde el ático es tremenda, enorme, potente.

El día de hoy a sido intenso desde muy temprano por la mañana. Son días de preparación para un encuentro con las "víctimas de la moda" en Barcelona, en una feria internacional de lo más concurrida: Bread and Butter; Pan y Mantequilla para comensales gustosos de la buena mesa. Yo, estoy dentro y soy una víctima más sin quejarme de ello y sin crítica o juicio alguno contra nada ni nadie. Cada uno con su movida mental y sus historias. La moda es un concepto amplio cuyas ramificaciones cruzan todo. Sus ramas están presentes en casa esquina, en cómo hablas, cómo te mueves, lo que comes, de lo que incluso te puedes enamorar...o no; no hablo de lo "bueno" o "malo" en toda esta historia, cada uno en su búsquedal Lo que tengo cada vez más claro son las sutiles energías de la moda y cómo éstas pueden llevarte por caminos muy finos a la hora de profundizar en las relaciones. Estoy dentro y me hago consciente cada día un poquito más, las veo, me miro, toco la fibra y me visto, me desnudo también y de paso me alimento con un Kebab en la calle Fuencarral, ahí donde está la cream de la cream fashion madrileña.

En este ir y venir de preparativos, hoteles, aviones, colecciones de ropa y discusiones varias, la fecha de comienzo está a la vuelta de la esquina y me gusta la sensación que tengo, esa que te dice que no sacas nada con preocuparte por lo que pueda o no pasar, por tus dificultades con el inglés, las horas que pasarás de pie, por la tremenda cantidad de gente que está en búsqueda de la marca de oro, mientras en los baños aparecen y desaparecen personajes revolucionados por energías transformadoras. En realidad, no saco nada con preocuparme, sólo hay que centrarse, estar presente, vivirlo y disfrutarlo.

Barcelona me revuelve por dentro, eso es verdad. De ser una ciudad fría y distante, demasiado "linda", es ahora un lugar al cual le tengo mucho cariño y respeto por que no sabes que sorpresa te pueda sacar, que personas, sucesos, sensaciones te regalará. Esa sensación también me gusta. Será porque a mi alrededor estoy viendo a gente valiosa, será que el mito de la superficialdad en el mundo de la moda puede ser real pero no tanto como para no encontrar a personas cálidas. Creo que el juicio a priori te ciega. Me ha cegado la crítica interna y una vez que suelto puedo ver, pero ver en realidad. Ese es mi aprendizaje, en lo que estoy ahora y agradezco toda la fricción sufrida, el descontento, la crítica interna. Hoy estoy contento, la pena se cura cuando sueltas, el miedo pasa cuando lo enfrentas, las inseguridades se van diluyendo cuando dejas de preocuparte de lo que pueda pasar y focalizas tu atención en el proceso, en el hacer el pan más que pensar en el sabor que tendrá con la mantequilla. Vaya que es difícil todo esto, lo intento; lo que no quiere decir que uno esté excento de problemas, aquí vuelvo a que cada uno tiene su historia y sus propios procesos. Respetar las historias personales es mi lema, el que aparece dentro de mi y está bueno, está muy bueno poder relacionarme así, sin tanta mochila de conceptos impuestos. Vale la pena tomarse una copa y relajarse. Vale la pena¡

El Bread and Butter da para mucho, Barcelona aún más, pero mejor descanso, veo una buena peli y a dormir.

Bona Nit.

martes, enero 10, 2006

Nelly


Nelly es un cielo y me ha hecho pensar un montón. Un montón de cosas que a veces olvido, esa generosidad y simpleza de ser, de estar, mirar sin complejos, solo mirar tranquilo, dispuesto, abierto. Me hace pensar y darme cuenta de lo transitorio que pueden resultar ser los espacio elegidos para "funcionar" en la vida. Estos cambian, se producen tránsitos, se modifican muchas veces sin previo aviso. Hoy estamos en Madrid, mañana quien sabe.

Nelly viene de Filipinas, de un pueblo a 9 horas de Manila. El pasaje desde Madrid vale cerca de 1000€. Tiene una familia unida, aunque ella -madre y abuela- tiene que ganarse el pan limpiando casas, en este momento, la casa de "my boss". Ayer vino muy asustada ya que no había electricidad en casa de "my boss". Por supuesto que fuí con ella, la acompañé durante unas horas mientras el electricista arreglaba el imperfecto para hacerlo "ferpecto". En fin, estar con ella, sentir su mirada tan limpia, penetrante, no sé muy bien como explicarlo, me hace "mirar pa dentro". Suena raro pero me es muy difícil de explicar. Por otro lado, tampoco es que hayamos hablado mucho ya que Nelly no entiende muy bien el español y yo menos el filipino, pero no hizo falta. Eso me gusta. Por ahí va eso de "mirarse pa dentro". En ese mirarse las palabras sobran y pienso en todas esas conversaciones llenas de sentido y de compromiso que, en muchas oportunidades, no son más que meras idealizaciones para que la mente se quede tranquila, cuando en realidad más vale estar atento, trabajar en el aquí y en el ahora para cambiar lo que no nos gusta y dejar de hablar tanto cosa muerta. Cada día creo menos en las palabras, en las mías propias, en la de los demás. Cada día respiro un poco más intentando detener el flujo de pensamiento, "mirarme pa dentro", observar lo que pienso como un espectador, sin juicio, aceptando y soltando, aceptando y soltando y por momentos, sólo por momentos puedo verme tranquilo, completo, respirando.

Nelly, con su mirada limpia me dice más de lo que puedo imaginar, más que mil discursos, más que un cura o un gurú. Es linda ella, pequeñita y no necesitamos hablar para comunicarnos, para agradecernos mutuamente el estar vivos, así sin más, en este momento y con tanto frio aquí en Madrid. Así como me dice ella sin palabras, hoy estamos acá, mañana estaremos en otro lugar; para que tanto lío, para qué tanta fricción, mejor estar contento, ella limpiando y yo mandando cajas con ropa, ella cocinando y yo con hambre.

Ayer, a eso de las 2 de la tarde suena el timbre y aparece ella, contenta y dice "señorito, señorito, aquí les traigo algo rico para comer"...algo realmente exquisito, tallarines muy finos de arroz, con una salsa de pescado y huevo duro y cosas que no sé qué eran pero que comí con ganas. Días antes también nos trajo rollitos de primavera de carne y rollitos de gambas, ah¡, también un postre que lleva tallarines, frutas (duraznos, piña) y salsa de coco. A Nuria no le gustó (Nuria es mi compañera de trabajo) pero bueno, quien me conoce sabe que no desaprovecho ningún tipo de manjar, y menos de Nelly, que es un cielo.

Hoy pienso en Nelly y en todos los que estamos lejos de casa, por los motivos que sean. En los ojos de Nelly veo todos los ojos, veo los míos a veces tristes por la distancia y por no poder abrazar a mi vieja que está "enfermita"; veo ojos contentos por los regalos; veo ojos llorosos por la emoción del reencuentro; veo ojos de amor por un corazón que no duda de lo que siente.

Todo eso me da Nelly. Ella es un regalo que calienta mi corazón cuando está a punto de caer nieve sobre Madrid.

Todo eso me da Nelly cada vez que aparece con esa mirada contenta de Ser.

viernes, enero 06, 2006

O gué¡¡¡¡


Es hora de vaciar la yogurtera
y desempolvar los cuerpos aunque nos duela.

Dice el Profeta:

Y un joven se dirigió al Maestro rogándole que les hablase de la amistad, a lo que éste respondió:

"Vuestro amigo es a la medida de vuestras necesidades. Es el campo que sembráis con cariño y cosecháis con gratitud. Es vuestra mesa y vuestro fogón, porque a él acudís cuando tenéis hambre y a él buscáis cuando tenéis frío.

Cuando vuestro amigo expresa sus pensamientos, asentís alegremente si los vuestros confirman los de él, y no teméis manifestar vuestro desacuerdo, pues vuestra sinceridad no hiere su corazón. Y cuando vuestro amigo calla, vuestro oído permanece atento a los latidos de su corazón. Porque en la amistad, todos los deseos, ideales y esperanzas nacen y son compartidos en una alegría silenciosa.

Cuando os separéis de vuestro amigo, no os aflijáis, porque lo que en verdad amáis en él se hará más claro a vuestros ojos, como la montaña se muestra más clara a los ojos del alpinista, vista desde la planicie.

Y que no haya otra finalidad en la amistad que la de fortalecer el espíritu, pues el amor que busca otra cosa que no sea descubrir su propio secreto no es amor, sino una red que se arroja al mar de la Vida para recoger luego lo inaprovechable.

Que lo mejor de vuestra vida sea para vuestro amigo; pues si él debe conocer el flujo de vuestra marea, que conozca también su reflujo.

No es vuestro amigo aquel que buscáis sólo para matar el tiempo. Amigo es aquel a quien buscáis con horas para vivir. El papel del amigo es el de llenar vuestra necesidad y no vuestro vacío.

Que en la dulzura de la amistad haya risas y placeres compartidos, porque en el goce de las pequeñas cosas el corazon se refresca y se renueva".


* Gibran Kahlil Gibran

domingo, enero 01, 2006

El rey de los yoguis


Quiero compartir esta historia que aparece en el libro sobre Kundalini Yoga "Paraísos mentales. Kundalini Yoga, de acuerdo con las enseñanzas de Yogui Bhajan", escrito por Shakta Kaur Khalsa.

Dice así:

De las crónicas de la antigua India nos llega el relato de un yogui considerado el rey de los yoguis. Su nombre era Baba Siri Chand. Vivió durante generaciones, y sin embargo se veía tan jovial como los jóvenes. Pasó su vida en samadhi fundido en la absorción dichosa del Infinito, de modo que su cuerpo no envejeció. Podía hacer milagros sin esforzarse y transportar su cuerpo donde quisiera. Se le consideró con tal reverencia como el rey de los yoguis que incluso su nombre no se mencionaba a la ligera. Resultó que un santo llamado Ram Das recibió el título de Guru, que significa "aquel que te lleva de la obscuridad (gu) a la luz (ru)". Guru Ram Das fue el cuarto guru Sikh, conocido por su humildad, amor y servicio a la humanidad. Al saber de esta designación, Baba Siri Chand se molestó mucho. Estaba seguro que, después de todo, él debía ser guru, ¡era el yogui más importante que haya existido! Podía hacer lo que quisiese. Toda la creación estaba bajo sus órdenes. Con esto en mente, decidió visitar al guru. Guru Ram Das estaba sentado meditando cuando se acercó un enojado e indignado Baba Siri Chand. Al aproximarse, el Guru Ram Das abrió los ojos y le sonrió dándole una cortés y amable bienvenida. Guru Ram Das se tomó la larga barba y empezó a limpiar el polvo en los pies de Baba Siri Chand, quien enmudeció. De inmediato entendió por qué Baba Siri Chand era el verdadero Guru y no él. Hizo una reverencia ante Guru Ram Das y dijo, "A ti te otorgo el título de rey de los yoguis, pues has demostrado que el verdadero yogui es el sirviente humilde de lo Divino en todo".

Vacío


Quizás sí que debiera saltar de una vez hacia el vacío.
El vacío?
Confieso que esa palabra me viene una y otra vez a la cabeza pero lo cierto es que cuando bajo por la Gran Via y veo a toda esa gente apiñada mirando los escaparates, la sensación de vacío me sacude aún más fuerte y me dice que en realidad nada me pertenece. Ni siquiera lo que pretendo controlar, mi propio destino con sus planes, proyectos y papeles y contratos.
Busco algo de plata para comprar un boleto de la Once y me viene un recuerdo. Algo que había olvidado. Hace varios años, allá por el 83 o quizás antes, mi viejo se ganó la polla gol junto con otros amigos. La verdad es que sólo nosotros sabíamos que el premio había sido lo justo como para irnos todos de vacaciones al lago Villarrica. Pero lo chistoso es que mucha gente pensó que nos habíamos convertido en nuevos millonarios, o al menos así lo viví. Recuerdo las caras, las miradas, el trato "especial" de quienes trabajaban en la piscina de la ciudad. Pero lo cierto es que las vacaciones terminaron y vinieron las vacas flacas, pero flacas¡¡ y la gente ya no miraba de la misma manera ni el trato siguió siendo el mismo. No sé muy bien por qué pensé eso justamente cuando quería comprar el boleto de la once. Quizás por esa visión equivocada del control de la vida y realidad a través del dinero. No es que no me importe la plata pero ahora, que por fin tengo para llegar a fin de mes, la idea de controlar mi destino, de hacer que sea mío a medida que lo confecciono me produce un ruido interno. Una especia de "click". Es como una vibración que me habla al oido y dice que la realidad no es como la imaginaba o como la esperaba. Grave error debo confesar. Vivir en el mundo de las ilusiones trae consigo una fuerte caída. Quizás la caída sea ese vacío que siento. Esa sensación de incomplitud. Puede ser que este viaje sea necesario para reestruturarme, para desarmarme, para aprender a no aprender, a soltar de una vez. La verdad es que no sé muy bien como hacerlo. Y tampoco encontré los 2 euros para comprar el boleto.