Tata

Me abro desde lo más interno, desde la terraza, desde el cielo. Aquí yacen los ladridos, momentos maravillosos que cobran sentido en el silencio. Palabras y suspiros, magdalenas y ensaladas en un mar confuso, demasiado sincero en su tormenta. No quiere dejarme o será todo lo contrario? Paciencia, templanza. Hay que tener fé dice mi viejo cada vez que estoy triste. Y yo, con el frio entrando cada vez más fuerte desde la ventana pienso en él y ya no me río de sus palabras. Me doy cuenta que por más buscar y buscar lejos de todo, me siento incompleto. Por más que cumpla mis sueños me siento incompleto. Paciencia, templanza me dices tu y es bo ni to escucharte...aún estás aquí y no dejo de extrañarte...


