martes, enero 24, 2006

Pan y mantequilla en Barcelona

El Bread and Butter es ya un recuerdo que se derrite como la mantequilla en el pan tostado de la mañana. Como el pan centeno de hoy, bien temprano, a eso de las 7 de la mañana, preparando el viaje gestáltico hacia el aquí y ahora. Como cada martes. Es cierto, lo sé, que el viaje hacia el aquí y ahora no debería ser sólo los martes pero no es nada fácil. Todavía más cuando al llegar a Barcelona te avisan que la línea aérea perdió tu maleta. Es pa joderse no?. Voy a la feria más importante de la moda de Europa y no tengo ni un sólo par de calcetines para cambiarme. Vivir el aquí y ahora, me digo y me decía ese miércoles en el aeropuerto y la verdad que no es nada fácil. Quedé en silencio un par de minutos. Varios. Mientras Nuria discutía con la línea aérea. Siguen los minutos. Viaje en taxi. Yo mustio. Intentando salir de la rabia que me teñía por completo. Siguen los minutos y como si nada hasta que la molestia se va disipando junto a un buen café y un zumo de naranja. Ya estoy listo para entrar al recinto. El Montjuic es alucinante. La feria, llena de paisajes y colores. El invierno parece que no existe y ya tengo mas calor en el cuerpo.
Vuelvo a eso del aquí y ahora. En cómo uno es capaz de surfear con sus cosas, con los impedimentos (mentales la mayoría); en realidad, se trata de vivir con todas las historias que aparecen, con el dolor que sientes cuando te caes una y otra vez, cuando no te escuchan o bien cuando escuchas y lo que escuchas es tan duro que es imposible no identificarse con el mal rollo. Dan ganas de gritar dónde mierda está el aqui y ahora. De qué trata toda esta vaina me pregunto y me acuerdo de mi amigo Jer cuando me decía hace ya unos meses que es mejor decir "voy sabiendo" como conectar con el aquí y ahora que decir, no sé. Es verdad. De eso se trata. Vivir en el presente como observador de los problemas más que coloreado vitalmente por ellos, no es una cuestión sólo para algunos privilegiados; la toma de consciencia es tan vital como respirar, por lo menos para mí, pero no sé muy bien cómo, voy sabiendo...Voy sabiendo y en Barcelona puse en práctica eso de respirar con la mayor conciencia posible. Y por momentos fue claro, poderoso, tranquilo. Da igual el lugar donde uno esté, el estar presente y dispuesto abre la llave de la confianza, donde el acierto y la equivocación corren paralelos en una espiral silenciosa y pacífica, sin tanto drama por el éxito o el fracaso.
Podría decir muchas cosas de la feria, para quien este interesado puede visitar la página web que está muy completa. Yo me quedo con las caminatas junto a Iñaki y Nuria, mirando los stand, hablando con todo tipo de gente, escuchando mucho y aprendiendo. Me quedo también con una conversación nocturna sobre la necesidad de humanizar el negocio de la moda. Lo mejor. En un par de palabras y momentos acalorados veo posturas, visiones, fundamentos válidos que hablan de la dureza del juego donde el "grande se come al pequeño"...y donde el pequeño utiliza todas sus estrategias para sobrevivir. Más que tomar partido por una u otra postura, escucho atentamente. Respiro. Me alimento y observo que no existe una sola realidad. Parece obvio pero como menciono en algún artículo anterior, las energías de la moda son más sutiles de lo que uno puede imaginar. Las veo como redes que van uniendo o mejor, entretejiendo formas de pensar, de sentir, de sobrevivir, por lo que es complicado juzgar así a la ligera. Me parece, a final de cuentas, un mundo asombroso del cual quiero aprender.

La página web de la feria es www.breadandbutter.com

Adeu y hasta la próxima.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No te olvides de traerme un regalo cuando vengas

yo

6:13 a. m.  
Blogger Mario said...

ehh¡ dime qué quieres o improviso?

1:19 a. m.  

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