martes, enero 10, 2006

Nelly


Nelly es un cielo y me ha hecho pensar un montón. Un montón de cosas que a veces olvido, esa generosidad y simpleza de ser, de estar, mirar sin complejos, solo mirar tranquilo, dispuesto, abierto. Me hace pensar y darme cuenta de lo transitorio que pueden resultar ser los espacio elegidos para "funcionar" en la vida. Estos cambian, se producen tránsitos, se modifican muchas veces sin previo aviso. Hoy estamos en Madrid, mañana quien sabe.

Nelly viene de Filipinas, de un pueblo a 9 horas de Manila. El pasaje desde Madrid vale cerca de 1000€. Tiene una familia unida, aunque ella -madre y abuela- tiene que ganarse el pan limpiando casas, en este momento, la casa de "my boss". Ayer vino muy asustada ya que no había electricidad en casa de "my boss". Por supuesto que fuí con ella, la acompañé durante unas horas mientras el electricista arreglaba el imperfecto para hacerlo "ferpecto". En fin, estar con ella, sentir su mirada tan limpia, penetrante, no sé muy bien como explicarlo, me hace "mirar pa dentro". Suena raro pero me es muy difícil de explicar. Por otro lado, tampoco es que hayamos hablado mucho ya que Nelly no entiende muy bien el español y yo menos el filipino, pero no hizo falta. Eso me gusta. Por ahí va eso de "mirarse pa dentro". En ese mirarse las palabras sobran y pienso en todas esas conversaciones llenas de sentido y de compromiso que, en muchas oportunidades, no son más que meras idealizaciones para que la mente se quede tranquila, cuando en realidad más vale estar atento, trabajar en el aquí y en el ahora para cambiar lo que no nos gusta y dejar de hablar tanto cosa muerta. Cada día creo menos en las palabras, en las mías propias, en la de los demás. Cada día respiro un poco más intentando detener el flujo de pensamiento, "mirarme pa dentro", observar lo que pienso como un espectador, sin juicio, aceptando y soltando, aceptando y soltando y por momentos, sólo por momentos puedo verme tranquilo, completo, respirando.

Nelly, con su mirada limpia me dice más de lo que puedo imaginar, más que mil discursos, más que un cura o un gurú. Es linda ella, pequeñita y no necesitamos hablar para comunicarnos, para agradecernos mutuamente el estar vivos, así sin más, en este momento y con tanto frio aquí en Madrid. Así como me dice ella sin palabras, hoy estamos acá, mañana estaremos en otro lugar; para que tanto lío, para qué tanta fricción, mejor estar contento, ella limpiando y yo mandando cajas con ropa, ella cocinando y yo con hambre.

Ayer, a eso de las 2 de la tarde suena el timbre y aparece ella, contenta y dice "señorito, señorito, aquí les traigo algo rico para comer"...algo realmente exquisito, tallarines muy finos de arroz, con una salsa de pescado y huevo duro y cosas que no sé qué eran pero que comí con ganas. Días antes también nos trajo rollitos de primavera de carne y rollitos de gambas, ah¡, también un postre que lleva tallarines, frutas (duraznos, piña) y salsa de coco. A Nuria no le gustó (Nuria es mi compañera de trabajo) pero bueno, quien me conoce sabe que no desaprovecho ningún tipo de manjar, y menos de Nelly, que es un cielo.

Hoy pienso en Nelly y en todos los que estamos lejos de casa, por los motivos que sean. En los ojos de Nelly veo todos los ojos, veo los míos a veces tristes por la distancia y por no poder abrazar a mi vieja que está "enfermita"; veo ojos contentos por los regalos; veo ojos llorosos por la emoción del reencuentro; veo ojos de amor por un corazón que no duda de lo que siente.

Todo eso me da Nelly. Ella es un regalo que calienta mi corazón cuando está a punto de caer nieve sobre Madrid.

Todo eso me da Nelly cada vez que aparece con esa mirada contenta de Ser.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

La belleza del silencio es mágica y única cuando las personas lo son. Sólo podemos ver cuando estamos preparados para escuchar, sólo podemos escuchar cuando estamos preparados para sentir... gracias Nelly por dejar que Mario se acerque a conocerte... a conocerse.

7:50 a. m.  
Blogger Pola said...

El mundo no es tan grande como el corazón de algunas Nelly...fuertes, madres, de intensos silencios y grito ahogado. Adhiero al anónimo...se ha prestado para ser el espejo sabio en que te asomas a mirarte: humano, sencillo, y hambriento.

1:46 p. m.  
Blogger Mario said...

"...Sólo podemos ver cuando estamos preparados para escuchar, sólo podemos escuchar cuando estamos preparados para sentir.."...me puedes explicar más esto que dices usuario anónimo???...me da vueltas por la cabeza..quizás ahí está el problema...

11:13 a. m.  
Blogger Mario said...

el usuario anómimo me abandonó...buaaa...bueno, no pasa nada..voy sabiendo..voy sabiedo...voy sabiendo...

9:19 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Mario no te abandoné.. pensé que me reconocerías... soy Roni.
Besines.

8:09 a. m.  
Blogger Mario said...

yujuuuuuuuuuuuu¡¡

11:51 a. m.  

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