Busco las llaves para entrar en mi piso, pero no¡ a lo mejor debo saltar, despojarme de tanta cosa pesada a mis espaldas. Cambio. Salto. Caigo sobre la arena que es mi piel, sumergiéndome más y más adentro de mí mismo. Soy la orilla. La sal de mi propio mar que viaja hacia la Isla Luciérnaga.
2 Comments:
Todo cambia, muta, crece.
Crece, muta, cambia.
Muta, crece, cambia.
Gracias.
Mi abrazo.
zi
tu abrazo
llega fuerte
lo siento
y es rico
...hace frío
y por momentos
ya no tengo
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