martes, enero 17, 2006

Valle Inclán mece mi cama


EL PASAJERO

¡Tengo rota la vida! En el combate
de tantos años ya mi aliento cede,
y al orgulloso pensamiento abate
la idea de la muerte, que lo obsede.

Quisiera entrar en mí, vivir conmigo,
poder hacer la cruz sobre mi frente,
y sin saber de amigo ni enemigo,
apartado, vivir devotamente.

¿Dónde la verde quiebra de la altura
con rebaños y músicos pastores?
¿Dónde gozar de la visión tan pura
que hace hermanas las almas y las flores?
¿Dónde cavar en paz la sepultura
y hacer místico pan con mis dolores?

4 Comments:

Blogger Pola said...

Tratando de definir la ansiedad y la angustia a un grupo de jóvenes que hacen "colonias" (visitas de tres tardes a niños de las más carentes poblaciones de mi comuna)...Les decía que la ansiedad es una polilla en el pecho que provoca una sensación muy loca: entre hambre y miedo, una alerta sin muy claro sentido. La angustia en cambio, se las definí como un dolor de garganta, que hacía difícil respirar y tragar y que tiene por sí misma ganas de llorar.
Mientras les hablaba yo veía cómo circulaban por estas conocidas y a la vez extrañas sensaciones...nada más humano que el deseo de morir (bien lo decía el tata Freud)...pero la gracia está en morir un poco cada día, para poder celebrar la gracia de vivir, cada día.

11:44 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

morir cada día para renacer¡¡...me gusta lo que dices.

2:47 a. m.  
Blogger Mario said...

Da para pensar eso que dice el usuario anómino. También me gusta, será que constantemente estamos muriendo y resucitando. Una vez leí eso o me lo digo Rafa, que constantemente nuestro ego va muriendo a medida que lo reconocemos. Y renace o mejor dice, nace cada día un poco más nuestra verdadero Ser. Que así sea.

11:50 a. m.  
Blogger Pola said...

Es curioso por cierto, porque nuestro ideal de "nosotros mismos" se aleja progresivamente. Mientras lo dejamos ir, nos acercamos cada vez más a nuestra paz interior: ceder, conceder, si el ego está claro no le roba la película a nadie.
Y...cuáles son las sensaciones de VIDA?: las menos "placenteras"...el hambre, la inquietud, el miedo, el dolor. Situados en ellas es que estamos plenamente seguros que estamos vivos.
Cuáles son las de MUERTE en cambio?...el sueño inmeditado, la disolución de la conciencia (por la razón que sea), el orgasmo...
No se trata de una apología de la muerte (todavía no me parece graciosa)...se trata de cuestionarse la polaridad en que hemos erigido nuestras certezas.

5:04 p. m.  

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