viernes, marzo 09, 2007

Permanencia circular

Guardo todas las llaves de los alquileres que habité, del antiguo local de ensayo de taquillas ya olvidadas de mohínas tarteras o de esa scooter burdeos que se marchó con un ladrón callejero....
Las atesoro en mi cofrito como quien quisiera crionizar una caricia, detener un te quiero o enjaular el éter de la brisa...
Desconozco si lo hago para no olvidar que tuve un sitio o por instinto de conservación de lo que no conserve o para recordarme que en la vida no basta con la llave, o .... si las guardo, simplemente, por si un día aquellas viejas cerraduras necesitan que las abra. En cualquier caso, es mi sensiblera obseción quien más da en este fetichismo de lo etéreo: este empeño por creer que todo lo existido existe.
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Gracias Dani Luciérnaga. Septiembre 2004.

1 Comments:

Blogger Pola said...

Los lugares son importantes...siempre queda algo nuestro en ellos y algo de ellos se imprime en nosotros. Te lo digo a punto de cambier de casa.

Mario bello, date unas vueltecitas por lo mío tb, tiempo nunca hay, lo que debe haber es cariño ;)

5:34 p. m.  

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