Busco las llaves para entrar en mi piso, pero no¡ a lo mejor debo saltar, despojarme de tanta cosa pesada a mis espaldas. Cambio. Salto. Caigo sobre la arena que es mi piel, sumergiéndome más y más adentro de mí mismo. Soy la orilla. La sal de mi propio mar que viaja hacia la Isla Luciérnaga.
2 Comments:
Buena locooooo, buena imagen, bueno verte aunke haya sido pokazo, pero algo fue y fue bueno!
GRacias hermano, siento no haber estado más contigo. Desde aquí un abrazo grande. Fuerza Carlos.
Publicar un comentario
<< Home